Estan todos invitados a entrar en nuestro mundo. Esperamos que les guste este espacio ^^
viernes, 21 de mayo de 2010
Morgenstern
Nosotros somos los verdaderos hijos de la noche. Aquellos sin padre y nacidos en Luna llena. Tenemos las bendiciones de los Dioses olvidados y la maldición del Dios del nuevo mundo. Nos alimentamos del odio, la violencia y la lujuria. Somos los hijos de la noche; un gesto nuestro es tu perdición y tu locura, en nuestros ojos se reflejan los pecados de los humanos, nuestras sonrisas son una invitación a la sensualidad. Somos el desenfreno, somos los hijos de los olvidados dioses de la humanidad. El lucero de la mañana en tres criaturas de la noche, la belleza adornada de negro y porcelana, tu deseo más oscuro, el más presente, el más cercano...
miércoles, 19 de mayo de 2010
Tengo
Yo tengo una amiga. ¿Cuántas personas pueden decir que tienen un amigo? Yo la conozco muy bien y sé que puedo confiar en ella, sé que no me traicionaría ni me dejaría sola si la necesito, nuestra amistad va más allá de las palabras, es verdadera con una mirada, un gesto mínimo la evidencia.
Yo creo en ella. Confío en sus deciciones.
La conocí hace mucho tiempo, ibamos juntas a clase de ballet cuando estabamos chiquitas, por unos años también fuimos juntas al colegio. A veces me pregunto si al salir de once y eleguir diferentes carreras (porque es obvio que no nos parecemos tanto como para eleguir la misma carrera), vamos a distanciarnos. Espero que no pero si sucede, sé que ella va a estar siempre conmigo.
¿Saben como lo sé?
Una noche ella tenía mucha gripe un día y llovía torrencialmente, incluso caía granizo. Hacía tantísimo frío que creí que iba a nevar, pero no nevó, obviamente. Una vez más la lluvia me llamaba. Tiene que haber algo extraño dentro de mí porque la lluvia es como un imán para mí, sí llueve yo tengo que estar afuera agradeciendole a todos los dioses y pidiendo buenas cocechas para los agricultores.
Ella me acompaño afuera aunque no quería salir, a ella no le gusta mojarse, ni tenía la intención de enfermarse aún más; pero me acompaño y bailamos juntas bajo la lluvia. Yo me sentí feliz y ella se enfermó terriblemente pero no me acusó de ello en ningún momento, no lamentó su decición de ir conmigo.
Ella es así.

Yo espero que ella tenga muy claro que yo siempre la apoyaré en cualquier decición loca y destinada al fracaso que quiera realemnte probar. Yo espero que ella sepa que yo siempre estaré ahí para ella como ella estuvo esa noche para mí.
Yo creo en ella. Confío en sus deciciones.
La conocí hace mucho tiempo, ibamos juntas a clase de ballet cuando estabamos chiquitas, por unos años también fuimos juntas al colegio. A veces me pregunto si al salir de once y eleguir diferentes carreras (porque es obvio que no nos parecemos tanto como para eleguir la misma carrera), vamos a distanciarnos. Espero que no pero si sucede, sé que ella va a estar siempre conmigo.
¿Saben como lo sé?
Una noche ella tenía mucha gripe un día y llovía torrencialmente, incluso caía granizo. Hacía tantísimo frío que creí que iba a nevar, pero no nevó, obviamente. Una vez más la lluvia me llamaba. Tiene que haber algo extraño dentro de mí porque la lluvia es como un imán para mí, sí llueve yo tengo que estar afuera agradeciendole a todos los dioses y pidiendo buenas cocechas para los agricultores.
Ella me acompaño afuera aunque no quería salir, a ella no le gusta mojarse, ni tenía la intención de enfermarse aún más; pero me acompaño y bailamos juntas bajo la lluvia. Yo me sentí feliz y ella se enfermó terriblemente pero no me acusó de ello en ningún momento, no lamentó su decición de ir conmigo.
Ella es así.
Yo espero que ella tenga muy claro que yo siempre la apoyaré en cualquier decición loca y destinada al fracaso que quiera realemnte probar. Yo espero que ella sepa que yo siempre estaré ahí para ella como ella estuvo esa noche para mí.
domingo, 16 de mayo de 2010

Mátame,
Mátame con tus palabras sinceras
Mátame con el recuerdo de las cerezas
Arrójame desde las nubes, mientras te canto una canción de cuna
No lo pienses más
Destruye mi locura llénala de corbatines y copas de champagne de reuniones de oficinas
Mátame como matan a lo silencios, con una melodía de piano que perfore mi voz.
No tienes que matarme para yo morir, tienes que matar lo que mas quiero y es el ser yo mismo
Asesina mi ternura con lágrimas que perforen mis dedos
Pero si me matas me dejaras vivir entre las rosas rojas, pero si matas mis sueños no estaré mas que en el tiempo de tu reloj de pared de coca cola, En tu reloj de bolsillo en el tiempo construido con ladrillos de promesas y en los 38 maullidos del gato que anunciaron tu llegada.
Rompe mi cajita de piedras, se que es difícil romper las piedras, pero no mas difícil que esperar tanto para que llegue mi muerte.
Matame derramando el te sobre la mesa
Solo regálame ese cielo sin estrellas para descansar allí, te lo juro miguel que toda la vida te mirare desde allá.
Dale, se vuelve tarde,
Miguel mátame.
No pienses otra cosa mas q en mi petición, eso es lo que quieres matarme y eso es lo que quiero q me mates… no te mueras tu primero, no me hagas esperar hasta mañana, piensa un poco en mi, migel! miguel! miguel!
domingo, 25 de abril de 2010
cuento corto con 2 finales.
El niño había practicado natación durante dos años. A él le encantaba nadar; la sensación de hundirse en el agua conteniendo la respiración le parecía muy agradable. Estaba tan ansioso porque llegaran las vacaciones. Ese verano sus padres y él irian a la playa y el conocería el mar y podría nadar con los peces.
¡Camilo! ¡Cami! Escuchaba la voz de su madre distorcionada por el agua llamandolo. El niño sacó la cabeza del agua y vio a su madre que estaba esperandolo. Salió de la piscina y le sonrió, fue a cambiarse de ropa para abrazarla y que se fueran juntos a casa.
Las vacaciones llegaron y el niño y su familia fueron a la playa. El niño se ponía su traje de baño y sus gafas para natación todos los días y salía temprano a la playa a jugar con los pecesitos, él nadaba lo más cerca de ellos que podía y se reía y retozaba, le encantaban sus coleres, sus colas y aletas y la agilidad y naturalidad co que nadaban. Él tenía la esperanza de encontrar el reino de las sirenas bajo el mar o por lo menos poder tocar los peces en algún momento pero ellos siempre se escapaban.
Un día vio un banco de peces de colores asombrosos que nadaban cerca suyo y nadó lo más rápido que pudo, le parecían tan bonitos, grandes y brillantes que estuvo seguro se que si los seguía ellos lo llevarían al fabuloso reino de las sirenas. Los siguió muy lejos y muy profundo, ignoró el dolor en sus oidos, contuvo la respiración y se aventuró a las profundidades del mar junto con el banco de peces.
1.Por un momento el pequeño niño sintió que se ahogaba y empezó a nadar hacia la superficie pero pronto sintió que ya no lo necesitaba y bajó la mirada. Estaba justo sobre una ciudad sumergida, alrededor las sirenas entraban y salían de su visión. Todas eran hermosas. Ellas le ofrecieron una vida bajo el mar y una cola de pez y el aceptó y se quedó con ellas toda la vida.
2.Días después de angustia para sus padres, el mar llevó a la orilla el cuerpo del niño descuidado que había perseguido a los peces más lejos de lo que debía. Se había ahogado. Ya nunca podría encontrar sirenas.
¡Camilo! ¡Cami! Escuchaba la voz de su madre distorcionada por el agua llamandolo. El niño sacó la cabeza del agua y vio a su madre que estaba esperandolo. Salió de la piscina y le sonrió, fue a cambiarse de ropa para abrazarla y que se fueran juntos a casa.
Las vacaciones llegaron y el niño y su familia fueron a la playa. El niño se ponía su traje de baño y sus gafas para natación todos los días y salía temprano a la playa a jugar con los pecesitos, él nadaba lo más cerca de ellos que podía y se reía y retozaba, le encantaban sus coleres, sus colas y aletas y la agilidad y naturalidad co que nadaban. Él tenía la esperanza de encontrar el reino de las sirenas bajo el mar o por lo menos poder tocar los peces en algún momento pero ellos siempre se escapaban.
Un día vio un banco de peces de colores asombrosos que nadaban cerca suyo y nadó lo más rápido que pudo, le parecían tan bonitos, grandes y brillantes que estuvo seguro se que si los seguía ellos lo llevarían al fabuloso reino de las sirenas. Los siguió muy lejos y muy profundo, ignoró el dolor en sus oidos, contuvo la respiración y se aventuró a las profundidades del mar junto con el banco de peces.
1.Por un momento el pequeño niño sintió que se ahogaba y empezó a nadar hacia la superficie pero pronto sintió que ya no lo necesitaba y bajó la mirada. Estaba justo sobre una ciudad sumergida, alrededor las sirenas entraban y salían de su visión. Todas eran hermosas. Ellas le ofrecieron una vida bajo el mar y una cola de pez y el aceptó y se quedó con ellas toda la vida.
2.Días después de angustia para sus padres, el mar llevó a la orilla el cuerpo del niño descuidado que había perseguido a los peces más lejos de lo que debía. Se había ahogado. Ya nunca podría encontrar sirenas.
domingo, 18 de abril de 2010
MOI MOI MITÄ KUULUU?
El gatito Arándano se acurrucaba en el alfeizar de cada ventana que veía abierta siempre que hacía sol, miraba al mundo, a todo el mundo con grandes ojos curiosos, todo el mundo pasaba debajo suyo apurado o tranquilo pero no se quedaban mientras el estaba quieto por horas y horas hasta que el Sol se escondía, como si el fuera la Estrella Polar del día. Cuando llovía, Arándano bajaba su cola y sus orejas, triste.
Sus dueños no entendian porqué no había crecido más si no había estado enfermo nunca de cachorrito.
El niño de la familia le había puesto el nombre al animal, sus padres todavia no se explicaban de donde había sacado ese nombre a los tres años si nunca había comido arándanos.

El felino solía saltar al teclado de los computadores de sus dueños siempre que ellos necesitaban escribir algo, era su otro pasatiempo. El niño de la familia a veces se preguntaba si sentia agradable tener una cantidad de teclas bajo él o si sólo lo hacía para llamar su atención y pedir que lo mimaran.
Un día el niñito consiguió una amiga, la invitó a su casa y ella fue. Charlaron un rato entonces llegó Arándano, ella lo sostuvo en sus brazos y lo mimó un rato.
-¿Cómo se llama? -. Ella preguntó
-Arándano -. Respondió el niñito.
-Que nombre tan masculino para una gata.
-¿Gata? -. Preguntó el niño sorprendidisimo.
-Sí, y está embarazada.
Sus dueños no entendian porqué no había crecido más si no había estado enfermo nunca de cachorrito.
El niño de la familia le había puesto el nombre al animal, sus padres todavia no se explicaban de donde había sacado ese nombre a los tres años si nunca había comido arándanos.
El felino solía saltar al teclado de los computadores de sus dueños siempre que ellos necesitaban escribir algo, era su otro pasatiempo. El niño de la familia a veces se preguntaba si sentia agradable tener una cantidad de teclas bajo él o si sólo lo hacía para llamar su atención y pedir que lo mimaran.
Un día el niñito consiguió una amiga, la invitó a su casa y ella fue. Charlaron un rato entonces llegó Arándano, ella lo sostuvo en sus brazos y lo mimó un rato.
-¿Cómo se llama? -. Ella preguntó
-Arándano -. Respondió el niñito.
-Que nombre tan masculino para una gata.
-¿Gata? -. Preguntó el niño sorprendidisimo.
-Sí, y está embarazada.
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